Aulas de Exámenes - 9º Llamado 2016-2017

Fuente: BEDELIA INFORMA

LA AGRUPACIÓN

¿QUIENES SOMOS?

Somos Estudiantes Reformistas Independientes, con un fuerte compromiso con la Facultad, los Estudiantes y la construcción de una sociedad Justa, Libre y Solidaria.

REFORMISTAS: porque coincidimos y defendemos los postulados de la Reforma Universitaria de 1918, que fue una revolución cultural que trascendió las fronteras de nuestro país. Esta Reforma constituye una de las bases fundamentales de nuestro movimiento.

INDEPENDIENTES: porque no respondemos a ningún partido político. Nosotros, como agrupación, fijamos nuestras propias políticas para poder llevar adelante nuestro trabajo y tomar decisiones en los momentos en los que es necesario. Esto nos hace diferentes, ya que nuestras decisiones no son condicionadas por políticas partidarias que muchas veces no tienen la misma dirección que los intereses del movimiento estudiantil.

¿CÓMO TRABAJAMOS?

Convencidos de que todos los que actúan dentro de organizaciones gremiales (la estudiantil es una de ellas) deben tener una concepción pluralista de la participación de la gente dentro de ella que coincide con los principios que se defienden, es que abrimos las puertas de nuestra Agrupación para todo aquel que desee participar en ella más allá de sus ideales políticos.

Nuestro fin común es la defensa de los derechos estudiantiles, la Educación Pública, Libre y Gratuita, la autonomía universitaria y el cogobierno; estos son los puntos que se privilegian a la hora de tomar cualquier decisión política.

¿QUÉ PENSAMOS?

La Universidad es una institución administrativa que agrupa a todas las Facultades Regionales y Unidades Académicas.

Pero, ¿qué debe ser una Universidad? Nosotros entendemos que una Universidad debe ser la organización integrada por estudiantes, docentes, no-docentes y egresados, que provea a la formación permanente de todos ellos, ya que esa tarea no se puede dejar librada a la TV, a los diarios, a las radios, etc.; la Universidad debe hacerse cargo de ella. Esta formación debe culminar con la especialización en diversos campos del conocimiento. Entendemos, asimismo, que la Universidad debe promover el desarrollo de la ciencia y su aplicación para satisfacer las necesidades del pueblo. La Universidad también debe capacitar docentes e investigadores, sin los cuales es imposible promover la formación de los integrantes de la misma y el desarrollo de la ciencia.

Como se aprecia, existe una diferencia entre la realidad de la Universidad y lo que ésta debería ser.

Sostenemos que es necesaria la formación integral de los miembros de la Universidad. Es preciso que los miembros posean la síntesis de los elementos positivos forjados por la humanidad en el curso de su Historia, que es lo que en esencia posibilita la definición correcta del hombre frente a la vida, permitiéndole ubicarse racionalmente en el tiempo y en el espacio a los efectos de obrar positivamente sobre el medio que lo circunda.

La ausencia de esta concepción crea en nuestra Universidad un vacío ciertamente dramático. Por ejemplo: ¿qué ideas se poseen de las realidades que depara la informática y su desarrollo? ¿Qué idea se posee acerca de la realidad de la mecánica y su desarrollo? ¿Qué idea se posee acerca de las realidades factibles que puede producir la energía molecular? ¿Qué efecto tiene cada plan de estudios en la realidad?, etc.

¿Qué influencia pueden tener estos nuevos campos del conocimiento humano en las investigaciones? ¿Es posible el desconocimiento conceptual del gigantesco proceso de la humanidad desde la prehistoria hasta nuestros días? ¿Es posible desconocer los acontecimientos sociales más trascendentes de nuestro siglo? ¿Es posible que nosotros y nuestros compañeros de juventud nos desarrollemos en medio de estas tinieblas, de esta orfandad de conocimientos?.

¿Es posible que en esta realidad un Investigador determine cual es el plan de estudios de las Ciencias que necesita el país? ¿Es posible que ingenieros unilateralizados determinen la extensión y la profundidad de cada materia? ¿Es posible que en medio de esta realidad y cuando el desarrollo de la humanidad abre las posibilidades más venturosas, jamás previstas para el género humano, los monopolios internacionales pretendan utilizar a los jóvenes ingenieros recién recibidos como simples técnicos?

Un sistema académico cuyos planes de estudio debieron ser achicados a cinco años para poder reducir el déficit del magro presupuesto universitario y así iniciar antes el dictado de postgrados y maestrías pagos (muy bien pagos), es una contradicción con la esencia de la Universidad de la Reforma, pero es una realidad en este país.

¿Es posible que muy pocos profesores universitarios tengan estudios realizados de la transmisión del conocimiento? ¿Es posible que la Universidad imparta a sus profesores una Maestría en Docencia Universitaria paga? ¿Es posible que cada investigador investigue lo que se le ocurra con los fondos de la Universidad? ¿Es posible que no exista planificación alguna sobre la investigación de las grandes necesidad de nuestro país?, etc.

Todo esto compañeros, no solo es posible, sino que constituye parte de la realidad que nos rodea. De ahí nuestras fuerzas para convocar fraternalmente a estudiar y luchar, hombro a hombro, ustedes con nosotros, nosotros con ustedes, aprendiendo nosotros de ustedes y ustedes de nosotros; marchemos todos juntos a modificar la realidad de esta Universidad que se hunde muchas veces en las ambiciones personales o sectoriales y, para que así, todos juntos, echemos los cimientos de la Universidad del porvenir, que será una Universidad de hombres sin vendas en los ojos, que será una Universidad del pueblo y para todos los hijos del pueblo.

¿COMO MODIFICAR ESTA REALIDAD?

Resulta evidente que la Universidad es parte integrante del país. En él, las fuerzas del privilegio nacional e internacional se oponen a que los recursos de la Nación sean empleados en afianzar el bienestar de la totalidad del pueblo. Se oponen a que el desarrollo científico sea dirigido a solucionar los problemas del pueblo.

Solo cuando estas fuerzas sean derrotadas por las mayorías Nacionales, será factible la realización cabal de nuestros altos objetivos universitarios.

Mientras esto no acontezca, ¿qué debemos hacer en la Universidad? ¿Debemos bregar por obtener adictos a una u otra agrupación? ¿Debemos bregar por obtener adictos para alguna de las recetas revolucionarias? ¿Debemos tratar de llevar al estudiante a jugar con apéndices de diversos planteos nacionales, sin que él sea conciente de ello? NO. A todas estas formulaciones decimos rotundamente NO!!

Afirmamos bregar incansablemente para difundir, entre los estudiantes, el rol que a ellos le corresponde en su doble carácter de Universitarios y de integrantes del pueblo.

Para lograr que los universitarios jueguen un rol determinado, que no es otro que el de ayudar junto a su pueblo a derrotar los privilegios nacionales y extranjeros que lo mantienen sojuzgado y transformar el vetusto contenido de estos edificios en la Universidad del porvenir, es preciso que todos juntos deliberemos primero acerca de la necesidad de nuestra tarea y después la forma de llevarla a cabo.

Al lado de la inmensa y apasionada problemática del hombre contemporáneo, existen también los pequeños, grises y monótonos problemas de la vida cotidiana que debemos encarar y solucionar con idéntica dedicación, porque se hallan estrechamente vinculados con la primera.

Esta vinculación determina que solamente podremos acercarnos a la solución de los grandes problemas en la medida que solucionemos los pequeños, pero a la vez, solamente podremos solucionar los pequeños problemas cuando conozcamos la existencia y la naturaleza de los grandes problemas.

Las soluciones de los pequeños problemas, interpretadas a la luz de los grandes objetivos, constituyen peldaños de avance, mas si se las valora aisladamente, pierden toda trascendencia para la formación correcta de todos nosotros.

Estos pequeños problemas están dados por la necesidad de confeccionar apuntes, de luchar por correlatividades racionales, por ordenanzas de reglamentos de estudios no limitacionistas, por la extensión universitaria, por la creación de nuestra Obra Social, por el mejoramiento de nuestros laboratorios y bibliotecas, por el patio cubierto.

Dijimos que solamente con la mira en los altos objetivos podremos solucionar correctamente los pequeños problemas, y el acierto o el desacierto han estado determinados por la cantidad y calidad de los compañeros que han tomado la tarea. Por ello es que reafirmamos que el Centro de Estudiantes depende de ustedes y nosotros, de nosotros y ustedes.

Es por eso, compañeros, que desde nuestra posición en la Conducción del Centro de Estudiantes, los invitamos a que se sumen a este proyecto de cambio, para que con la experiencia que hemos adquirido a través de estos 17 años tengamos las herramientas necesarias para construir la nueva Universidad a la que apuntamos.

Documento elaborado por los integrantes de la Agrupación PUEBLO Y REFORMA en el plenario realizado en la ciudad de Rosario, el 7 de Octubre de 1999.